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“ellas cuentan” en la Semana Europea de la Calidad y la Excelencia de Euskalit

8 noviembre, 2011

Parece que esto avanza… ¡y que por fin podemos mostraros el trabajo que llevamos meses haciendo!

Te invitamos a que nos acompañes este jueves 10 de noviembre a la presentación del Estudio Cualitativo sobre la situación laboral de mujeres con discapacidad intelectual y/o con trastorno mental en la CAE. ¡Pero no queremos que sea una presentación teórica, aburrida! Habrá conclusiones, sí, reflexiones surgidas del Estudio, sí… Pero contaremos con la participación de varias protagonistas; mujeres que nos contarán en qué trabajan, cómo lo hacen, qué dificultades han tenido que sortear…. y cómo valoran el panorama laboral para ellas y para otras mujeres que  hayan podido vivir o vivan situaciones de discriminación laboral.

Lanzaremos propuestas que esperemos que sean recogidas por los agentes e instituciones implicados….

Y acabaremos con un cierre especial de Jornada:… ClownClusiones!!

Te invitamos a venir. Será en Bilbao, en la Arrupe Etxea de la calle Padre Lojendio.

Aquí  te dejamos el Programa de la Jornada “ellas cuentan”.

Esperamos verte!

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“ellas cuentan” en el Foro para la Igualdad: 17 de junio

12 junio, 2011

Este viernes 17 de junio queremos invitarte a la jornada Ellas cuentan – Emakume hauek balio dute .Una actividad que hemos organizado para reflexionar y dialogar sobre la presencia de las mujeres con discapacidad intelectual o con trastorno mental en el ámbito laboral, y que se encuentra incluida en el Foro para la igualdad 2011 de Emakunde – Instituto Vasco de la Mujer.

Si pinchas en la imagen podrás ver mejor el programa. Mostraremos herramientas de apoyo a las empresas y su implantación real, experiencias innovadoras -como por ejemplo el uso de la novela gráfica para la visibilización de determinadas problemáticas-, … y lo más importante es que contaremos con mujeres que hablarán de sus propias vivencias y emociones. ¿Te apetece escucharlas?

Intentaremos que el ambiente sea amable, distendido… ¡y que te aporte!

(Confirmación de asistencia: en ehlabe@ehlabe.org o en el 943 346 224)

Las empresas comprometidas con la igualdad de mujeres y hombres cuentan…

10 febrero, 2011

Ya no recuerdo si os contamos aquí, en el blog, que en el Estudio que estamos realizando para conocer la situación laboral de las mujeres con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental queríamos incorporar a empresas que ya hubieran adoptado un compromiso concreto con valores relacionados con las políticas de género o que fueran sensibles a su propio impacto social.

Y así es como decidimos que las casi cincuenta empresas que Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer tiene reconocidas como Colaboradoras en materia de igualdad tenían cosas muy interesantes que contarnos. Aceptaron participar 17 de ellas, un número muy interesante, y  con experiencias diversas: de sectores muy diferentes, de tamaños variados, etc.

Cuando publiquemos el Estudio completo podréis encontrar información más detallada. En este post os dejamos algunas de las conclusiones a las que estamos llegando gracias a sus opiniones y experiencias:

  • Las personas, y por ende las empresas, disponen de ideas muy generales y en ocasiones muy vagas sobre lo que es una discapacidad intelectual o una enfermedad mental. Los estereotipos, y también los prejuicios, ganan al conocimiento directo de estas realidades. Tampoco se conoce la situación laboral real de las personas de estos dos colectivos, aunque se intuye.
  • Más que la incorporación de personas en plantilla, se da la contratación de servicios realizados por empresas de trabajo protegido.
  • La Gestión de Personas de las empresas no tiene adaptados sus procesos de gestión a estos dos fenómenos que estudiamos aquí.
  • Salvo las empresas muy grandes, en el resto no se ha reflexionado hasta el momento sobre los tipos de puestos que podrían ser desempeñados por personas con discapacidad intelectual y/ o enfermedad mental.
  • Se da un conocimiento muy muy amplio -lo de “muy muy” está repetido adrede- de los agentes sociales, económicos, de apoyo al desarrollo laboral de personas con problemas de inserción, etc. que ayudan en esta tarea.
  • Las empresas grandes disponen de estrategias concretas y planes de Responsabilidad Social Empresarial. Las pequeñas, por su parte, se sienten muy cercanas a compromisos de carácter social. Sin embargo, son pocas las empresas que se acercan a la discapacidad y a la enfermedad: lo hacen o las grandes o las que realizan servicios de consultoría de corte social. Ninguna de las empresas participantes ha desarrollado ningún proyecto en el converjan, intencionadamente, mujer y discapacidad intelectual y/o enfermedad mental.
  • En el futuro inmediato, son pocas las que visualizan la posibilidad de incorporar a la plantilla a alguna mujer en este sentido. Principalmente, por disponer de estructuras muy ajustadas y por entender que las tareas habituales no pueden ser asumidas por estos dos colectivos. La contratación de servicios realizados por parte de empresas de trabajo protegido sí podría ir en aumento.
  • Quienes han contado en su plantilla con personas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental valoran muy positivamente  la experiencia. Tanto por el rendimiento de su trabajo y su identificación con la empresa como por el ambiente saludable que genera su presencia. Ninguna de estas experiencias ha identificado diferencias por motivo de género. ¿Y dificultades encontradas? Más que dificultades, la necesidad de trabajar muy bien la adaptación persona-puesto y persona-área de trabajo y realizar un seguimiento periódico para velar por la integración real.
  • Quienes no han contado en su plantilla con personas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental alegan las siguientes razones: por su tamaño reducido y ajustado a las necesidades de la empresa, por el tipo de tareas realizadas, por no haber dispuesto de candidaturas, por no conocer cómo realizar este proceso de búsqueda de personas de estos dos perfiles personales, o por no haberse dado un debate previo en la empresa que orientara a la acción en esta línea de contratación.

Y, con todo esto, se nos ocurren dos grandes líneas de trabajo:

  1. Trabajar los prejuicios y los estigmas sociales que hacen que no veamos hueco en nuestras empresas a las personas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental, o que se identifiquen para ellas tareas de escaso valora añadido.
  2. Extraer lecciones aprendidas y buenas prácticas de aquellas empresas que ya hayan trabajo en esta labor de contratación para facilitar que las empresas predispuestas-pero-algo-perdidas-en-cómo-hacerlo se animen a pasar a la acción.

Las diecisiete participantes tienen claro su compromiso social, cada una a su nivel y en la medida de sus posibilidades. Resulta interesante cómo, en la mayoría de los casos, no cierran la puerta -sino todo lo contrario, la dejan entreabierta– para propiciar un futuro en el que tengan cabida las mujeres que cuentan en nuestro Estudio. Bien favoreciendo la contratación directa y el trabajo de apoyo posterior, bien impulsando compras responsables a entidades que las incluyan en sus plantillas.

Hay esperanza, ¿no?

La voz de las protagonistas

14 octubre, 2010

Como ya os hemos ido avanzando, las mujeres con discapacidad intelectual y con enfermedad mental son las grandes protagonistas de nuestro estudio: tanto las que están en la actualidad desempeñando un trabajo remunerado como las que están en centros ocupacionales o, incluso, las que no disponen en la actualidad de un trabajo.

A lo largo del mes de julio y de septiembre, hemos ido abordando las entrevistas, en formato grupal casi todas, que hemos querido hacer a las mujeres que trabajan en los Centros Especiales de Empleo y Centros Ocupaciones de las entidades participantes en el Estudio.

¿Cuántas mujeres se encuentran presentes en estos dos entornos?

En los Centros Especiales de Empleo, hay 971 mujeres con discapacidad intelectual y 249 mujeres con enfermedad mental. De estas 1.220, participan en el Estudio 250 mujeres -199 con discapacidad intelectual y 51 con enfermedad mental-.

En los Centros Ocupacionales, hay 555 mujeres con discapacidad intelectual y 57 mujeres con enfermedad mental. De estas 612 mujeres, participan en el Estudio 125 mujeres -114 con discapacidad intelectual y 12 con enfermedad mental-.

La participación está siendo muy alta, si bien está siendo especialmente complicado organizar los grupos para que puedan ser representativos y donde se escuchen diferentes experiencias. Diferentes historias de vida y de vida laboral, ámbito rural y urbano, sectores de trabajo diversos, en centros propios/en enclaves de trabajo/en empleo ordinario, etc. Muchas realidades, muchos detalles a los que atender. El ambiente de los grupos, así como el de las diferentes entidades presentes en Ehlabe, está siendo cooperativo. Sus experiencias y opiniones sobre su situación laboral están aportando datos interesantes para el Estudio. Sin embargo, ¡mucho nos tememos que se quedarán muchos detalles en el tintero!

Podemos avanzar lo arropadas que se sienten estas mujeres que trabajan en los Centros Especiales de Empleo o que se encuentran en los Centros Ocupacionales. Se sienten parte de una organización, sienten su trabajo como propio, adecuado a sus posibilidades y les permite sentirse como personas primero y como trabajadoras después. Son también en ocasiones críticas con algunas de las condiciones laborales de que disfrutan, pidiendo que éstas sean mejoradas con la intención de facilitar su independencia social y económica.

Reflejaremos todos estos extremos en el informe del Estudio.

En breve finalizaremos con esta fase del Estudio, y serán las mujeres que no se encuentran ocupadas en estos momentos las que tomen el relevo y el protagonismo.

Seguimos…

La necesidad de abordajes integrales para atajar las discriminaciones múltiples

3 septiembre, 2010

Cuando el mes de julio tocaba a su fin, ya adelantamos que dentro del Estudio al que da cobertura este blog tuvimos ocasión de mantener una reunión con personal de Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer; el objetivo era poder contrastar su visión sobre la situación laboral de las mujeres con discapacidad intelectual y enfermedad mental así como sobre las políticas públicas que podrían ser posibles para dichos colectivos.

Ligado al conjunto de derechos que conforman el derecho de ciudadanía, el derecho al empleo es visto desde Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer como central en tanto que afecta positivamente en el desarrollo de la autonomía personal y económica así como al desarrollo de la propia persona en sus múltiples facetas. Sin embargo, no es hoy una sorpresa descubrir la existencia de barreras que impiden o dificultan el acceso y la permanencia de las mujeres con discapacidad intelectual o con enfermedad mental en el mundo laboral. Se dispone de poca o casi ninguna documentación –bibliografía, webgrafía, historias de vida, etc.- que aborde la realidad laboral de estos dos colectivos. Sí se cuenta con información generalista sobre la discapacidad y el género, pero no sobre tipologías concretas de discapacidad y su relación con lo que socialmente se valora como de género femenino.

Y aun así, con la información escasa de que se dispone, se ha pensado en estas mujeres –y en muchas otras, con dificultades añadidas- en la elaboración del V Plan para la igualdad de mujeres y hombres en la CAE – IX Legislatura. Principalmente, ha sido en el Eje “Empoderamiento de las mujeres y cambio de valores” en el que se han contemplado programas y objetivos dirigidos a situaciones de discriminación múltiple; se ha procurado, sin embargo, que fuera una presencia transversal –a lo largo de todo el V Plan- el hecho de tener en cuenta la múltiple existencia de condicionantes que, además del género, impactan de un modo negativo en las mujeres.

Sin embargo, estos condicionantes –discapacidad, edad, en situación o riesgo de exclusión, inmigración, acceso a recursos, niveles de formación, etc., son muchos, demasiados- no son citados ni abordados de un modo concreto ni en el V Plan para la igualdad ni en aquellos otros planes de actuación de otras administraciones que existen en la actualidad, sino que quedan incluidos bajo el concepto de “discriminación múltiple”. Es tanto el abanico, la diversidad, de mujeres que son o pueden estar siendo objeto de discriminación múltiple, que entrar a nombrarlas en planes de carácter general, en donde el objetivo es marcar líneas de intervención o directrices, como puede ser el V Plan para la Igualdad, sería infinito a la vez que se correría el riesgo de olvidar otras variables que también a buen seguro están influyendo y para las que resulta complejo definir una línea de actuación específica.

La dificultad, por tanto, de diseñar programas y objetivos específicos en planes de carácter general para un colectivo determinado como puede ser el de las mujeres con discapacidad intelectual o el de las mujeres con enfermedad mental, es tal que desde Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer se anima a ejecutar un abordaje sectorial, con múltiples agentes, donde pueda hacerse consciente y palpable la realidad de las situaciones de discriminación múltiple.

Por último, dos notas que incluiremos también en las conclusiones de nuestro Estudio sobre la situación laboral de las mujeres con discapacidad intelectual y con enfermedad mental: (1) Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer considera que en ocasiones las reivindicaciones están presentes en las agendas de las administraciones porque hay colectivos dinámicos que meten estos temas en las agendas –por lo tanto, ¡aquí hay deberes que hacer!-, y (2) que se considera interesante trabajar o investigar de un modo específico los roles de género y las tomas de decisiones se pueden estar dándose en el ámbito familiar en los que hay una mujer con alguna de estas características que aquí estudiamos.

Sin duda, se adivina mucho trabajo por realizar. Y eso es bueno, porque significa que hay margen para la mejora.

Muchas gracias a Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer por facilitarnos la reunión y su presencia en el Estudio, y sobre todo a Reina Ruiz Bobes, Ane Miren Fernández Gómez y Begoña Zugadi Rodrigo por ofrecernos su punto de vista y su disponibilidad para nuevos posibles contactos.

Idas y venidas del mes de Julio

29 julio, 2010

A lo largo de este mes de julio hemos ampliado ya, en la medida de lo posible, los caladeros en los que poder ir pescando informaciones que nos ayuden a acercarnos a la realidad de la situación laboral de las mujeres que son objeto de nuestro Estudio.

Hemos iniciado ya la fase de entrevistas grupales a mujeres que trabajan en Centros Especiales de Empleo o en Centros Ocupacionales en varias Entidades de las presentes en Ehlabe. Más concretamente, podemos decir que en Talleres Usoa ya hemos finalizado esta fase del estudio  y que lo hemos iniciado a su vez en Lantegi Batuak y en Grupo Gureak. En total, unas 60 mujeres que han aceptado participar aportándonos su opinión y a las que queremos agradecer su disponibilidad y su sinceridad.

En septiembre seguiremos con las entrevistas grupales en Lantegi Batuak y Grupo Gureak y abordaremos también las correspondientes a Katea Legaia y a Gureak Araba. Nuestra intención es, además, poder llegar a mujeres que estén trabajando o hayan trabajado no sólo en las entidades presentes en Ehlabe sino también a otras que puedan estar haciéndolo en otro tipo de organizaciones. Os contaremos después del verano…

Por otro lado, hemos iniciado también los contactos con Asociaciones y Fundaciones. Gorabide y Fundación Síndrome de Down, por ejemplo, son algunas de las que han aceptado participar en el Estudio y ya lo han hecho en este mes de julio o lo harán en septiembre. Entendemos que sus aportaciones son de especial interés y se merecen uno e incluso varios post específicos en este Blog, así que tendréis oportunidad en ellos de conocer el trabajo que realizan, su opinión sobre cómo se está dando en la actualidad la incorporación y permanencia en el mundo laboral de las mujeres con discapacidad intelectual y con enfermedad mental, así como sus expectativas a futuro y las recomendaciones que nos puedan hacer al respecto.

Y, por último, otro caramelo que os acercamos con la idea de poder darle más difusión en este mismo blog: Emakunde-Instituto Vasco de la Mujer y la Consejería de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, a través de su Técnica de Igualdad, han participado este martes en una entrevista en la que nos han aportado, de igual modo, su opinión sobre el trabajo que se ha hecho y se podrá hacer a futuro con colectivos de mujeres que sufren discriminación múltiple. También en este caso la información es amplia por lo que os invitamos a seguir el Blog para conocer más detalladamente el contenido de todas estas entrevistas.

Y que para ser julio no está mal, ¿no? Seguimos trabajando. E informando…

Empezamos fuerte: Osakidetza

18 junio, 2010

Hemos empezado las entrevistas a algunos de los agentes que teníamos planificado invitar a dar su opinión sobre la situación laboral que viven las mujeres con discapacidad intelectual y las que tienen algún tipo de enfermedad mental.

Ha inaugurado nuestra ronda José Antonio de la Rica, Jefe de Asistencia Psiquiátrica y Salud Mental de Osakidetza–Servicio Vasco de Salud. La verdad es que agradecimos su disponibilidad a compartir con el Estudio su experiencia profesional porque pudo aportarnos ciertos enfoques que enriquecerán a buen seguro al resto del proceso y a las conclusiones derivadas del mismo.

Nos gustó oír, entre otras cosas, que, dentro del enfoque terapéutico, se considera a la inserción y normalización laboral como una herramienta tanto o más valiosa que la propia medicación que en muchas ocasiones reciben las personas con enfermedad mental.

Coincidió, también, en una sospecha que ya llevábamos como una hipótesis posible: que el estigma social que arrastran las enfermedades mentales son el principal obstáculo para conseguir una experiencia en el mundo laboral asimilable a la que pueda tener una persona sin esta patología. Y, en este sentido, se configura esta des-estigmatización como la principal línea de trabajo que habría de asumirse para normalizar el acceso y la permanencia en el puesto de trabajo.

No se nos escapa que, en muchas ocasiones, la enfermedad mental se mantiene oculta a los ojos del entorno de la persona con enfermedad. ¿Y cómo manejar esto? Si la enfermedad no se manifiesta hasta tarde, cuando ya se dispone de un empleo, o si pasa desapercibida porque está perfectamente controlada, ¿cómo se comporta el entorno laboral? ¿Qué impacto tiene cuando no es visible, o incluso ni previsible su aparición?

La discapacidad intelectual aporta una visibilización de ésta casi inmediata en muchos casos, tiene una “mejor prensa” en comparación con la enfermedad mental y se dan numerosos proyectos que buscan su integración laboral. Se evidencia la necesidad de establecer redes, alianzas, colaboraciones,… que tengan en su punto de mira a la enfermedad mental como un factor claro de discriminación y se valora en alto grado el trabajo que realizan las empresas de inserción dedicadas a esta labor.

¿Quieres un dato bonito, motivador, para aportarle a quienes consideran que la enfermedad mental es una fuente de absentismo laboral? Pues que parece ser que las personas con enfermedad mental tienen niveles casi anecdóticos de absentismo. Así, desmontando prejuicios, tal vez seamos capaces de allanar el camino que conducen a las personas, a las mujeres en el caso que nos ocupa, al mercado laboral y a su permanencia en él.